Discurso 8 – Apacentar las ovejas (Juan 21:15-19)


Lea Juan 21:15-19
 

Jesús habla con Pedro.

El relato de la negación de Pedro acerca de Jesús es muy conmovedor sorprende. Es difícil adivinar el pensamiento del apóstol pero la narración de Lucas 22:61-62 comunica mucho:

“Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro.”… “Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.”

¿Fue la mirada de Jesús una mirada amorosa? Creo que sí. Me imagino que esto le llevó a Pedro al arrepentimiento. Sin embargo, tuvo que vivir con el recuerdo de aquella mirada.
El triple desafío para Pedro en Juan 21 parece diseñado como un paralelo a su triple negación. Hay diferencias en las palabras usadas en las tres preguntas. En las primeras dos preguntas de Jesús la palabra griega es agapaō. En la tercera, el verbo que se traduce amas (griego: fileo) es el mismo que utilizó Pedro en sus respuestas.

Después de comer, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos?
Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te quiero.
Él le dijo: Apacienta mis corderos.
Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas?
Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te quiero.
Le dijo: Pastorea mis ovejas.
Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me quieres?
Pedro se entristeció de que le dijera por tercera vez: «¿Me quieres?», y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.
Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

agapaō y el correspondiente nombre agápe se usan en el griego del Nuevo Testamento:
Vine explica;

“(a) para describir la actitud de Dios hacia su Hijo (Juan 17:26); hacia la raza humana, en general (Juan 3:16; Romanos 5:8); y hacia aquellos que creen en el Señor Jesucristo, en particular (Juan 14:21);

(b) para expresar su voluntad a sus hijos con respecto a la actitud que tienen que mostrarse mutuamente (Juan 13:34), y hacia todos los hombres (1 Corintios 16:14; 1 Tesalonicenses 3:12; 2 Pedro 1:7);

(c) para expresar la naturaleza esencial de Dios (1 Juan 4:8). »El amor solo puede conocerse a base de las acciones que provoca. El amor de Dios se ve en la dádiva de su Hijo (1 Juan 4:9, 10). Pero es evidente que no se trata de un amor basado en la complacencia, ni afecto, esto es, no fue causado por ninguna excelencia en sus objetos (Romanos 5:8). El amor busca el bien de todos (Romanos 15:2), y no busca el mal de nadie (13.8-10); el amor busca la oportunidad de hacer el bien a «todos, y mayormente a los de la familia de la fe» (Gálatas 6.10).”

fileo se debe distinguir de agapaō en que fileo denota más bien un afecto entrañable. Las dos palabras se usan del amor del Padre hacia el Hijo (Juan 3:35 hacia el creyente (Juan 14:21; 16:27); ambos, del amor de Cristo hacia un cierto discípulo (Juan 13:23). Pero permanece la distinción entre los dos verbos, y nunca se usan indiscriminadamente en el mismo pasaje; si cada uno de ellos se usa con referencia a los mismos objetos, como se acaba de mencionar, cada palabra retiene su carácter esencial y distintivo.
La distinción entre los dos verbos aparece de una manera destacada en la narración de Juan 21:15-17. El mismo contexto indica que agapaō sugiere en las dos primeras preguntas el amor que es capaz de valorar y estimar. Este es un amor desprendido, dispuesto a servir. El uso de fileo en las respuestas de Pedro y en la última pregunta del Señor indica la idea de valorar al objeto por encima de cualquier otra cosa, de manifestar un afecto caracterizado por la constancia, motivado por la más alta veneración.
Sin embargo, en el Nuevo Testamento estos dos verbos a menudo se usan en forma intercambiable. Por lo tanto ¿parece que no debe darse un significado especial a la diferencia de las palabras usadas? Para responder esta pregunta vamos a investigar más este diálogo.
 

Preguntas y respuestas

La primera pregunta (v.15) – ¿me amas más que estos?. Esto puede querer decir una de dos cosas:

  1. Puede que Jesús señalara con un movimiento del brazo, la barca y las redes recién pescados y le preguntara a Pedro: ¿Me amas más que estas cosas?
  2. Esto puede indicar que Jesús mirara a los otros discípulos cuando le preguntó a Pedro, de allí que el apóstol respondió: “Señor; tú sabes que te quiero.”

En la tercera pregunta – ¿Me quieres? Jesús aplica la misma frase que Pedro había usado. Esto explica el porqué de la respuesta de Pedro, llena de melancolía. ¿Se entristeció porque el Señor usa la palabra filéo en lugar de agapaō? O ¿Sabe que sus tres negaciones previas contradicen estas tres declaraciones al Señor?
Pedro reconoce la extraordinaria sabiduría del Señor y en lugar de decir: “sí, Señor” (vs. 15, 16), él acepta el plan y propósito del Señor para su vida con la esperanza de que Jesús viera en su corazón y mente una entrega total a El.
 

Jesús le confía una misión

Se notan también las diferencias en los tres encargos a Pedro. El primero y tercero usan la palabra apacienta, mientras que el segundo dice pastorea (o “cuida”), lo que implica la responsabilidad de atender las ovejas. El primero es dirigido a los corderos; mientras que los otros dos a las ovejas. La tercera respuesta de Pedro (v. 17) era más fuerte que las otras dos, sin duda provocada por su dolor al ser interrogado tres veces.
“Apacienta mis corderos” (v.15)
“Apacienta mis corderos” (Edición Herder; Nacar-Colunga; La Biblia de Jerusalén; NVI)
Está mucho más de acuerdo con la usanza popular entender por “corderos” a los discípulos jóvenes y tiernos, ya sea en edad o en experiencia cristiana (Isaías 40:11; 1Juan 2:12-13).
Vine explica:
“Apacentar” (griego: bósko) . Se usa principalmente de un pastor. Sus usos son: (a) el literal (Mateo 8:30, 33; Marcos 5:14) (b) metafóricamente, del ministerio espiritual (Juan 21:15, 17)
“Corderos” (griego: arníon) es una forma diminutiva, pero no debe insistirse en la característica diminutiva. La tendencia general en la lengua vernácula era la de usar libremente los nombres acabados en -ion, aparte de su significado diminutivo. Lo utiliza solo el apóstol Juan: (a) en plural, en el mandato del Señor a Pedro (Juan 21:15), con referencia simbólica a los convertidos recientes; (b) en otros pasajes, en singular, en Apocalipsis, unas 28 veces, de Cristo como el Cordero de Dios.
“Pastorea mis ovejas” (v.16)
“Sé pastor de mis ovejas” (Edición Herder) “Apacienta mis ovejas” (Nacar-Colunga; La Biblia de Jerusalén) “Cuida de mis ovejas” (NVI)
Se ha dicho que aquí la palabra es cambiada a propósito de una usada en el v. 15, que quiere decir simplemente dar de comer “a los corderos”, a una que quiere decir atender, cuidar como pastor, dando a entender el ejercicio permanente, continuado de aquella vocación, y en sus funciones más elevadas.
Pedro debía tener la responsabilidad de dirigir, proveer y proteger a las ovejas. Esta es una analogía para el pastor en la iglesia (1 Pedro 5:1-4): él debe proveer la comida espiritual que es la enseñanza de las Escrituras, la palabra de Dios, y también debe proteger del engaño y de las doctrinas falsas a todos los que están bajo su cargo, así como el pastor debe cuidar a sus ovejas de los depredadores. Al aceptar esta responsabilidad sería difícil para Pedro regresar a su antigua profesión de pescador; más bien tendría que cumplir la voluntad de Jesús cuando El lo llamó y le dijo que haría de él un “pescador de hombres” (Lucas 5:10).
Vine explica:
“Pastorea” (griego: jodeguéo) significa actuar como pastor, apacentar rebaños. Se traduce con el verbo regir (griego: poimaino) en Apocalipsis 2:7; 12.5; 19.15: «regirá con vara de hierro»; pasajes en los que se indica que el poder gubernamental ejercido por el pastor será de un firme carácter
“Ovejas” (griego: probaton) de probaino, ir adelante, esto es, del movimiento de los cuadrúpedos, se utilizaba entre los griegos para denotar ganado menor, ovejas y cabras. En el Nuevo Testamento, solo de ovejas: (a) literalmente (Mateo 12:11, 12); (b) metafóricamente, de aquellos que pertenecen al Señor, las ovejas perdidas de la casa de Israel (Mateo 10:6); de aquellos que están bajo el cuidado del Buen Pastor (Mateo 26:31; Juan 10:1)
“Apacienta mis ovejas” (v.17)
“Apacienta mis ovejas” (Edición Herder; Nacar-Colunga;La Biblia de Jerusalén;NVI)
La interpretación de esta triple comisión es difícil. Puede ser:

  • a quienes Juan les mandó una exhortación en 1 Juan 2:12-14. En estos versículos, Juan se dirige a los lectores como si fueran padres, jóvenes y niños. Estos términos se refieren probablemente a creyentes en sus distintas etapas de crecimiento cristiano. Padres, los de mayor madurez y experiencia; jóvenes, los que tienen suficiente madurez para vencer al maligno; niños, los recién convertidos y por tanto, más susceptibles a las falsas enseñanzas.
  • Una referencia a individuos creyentes, una iglesia y la comunidad cristiana en su totalidad.

 

El dogma de la iglesia católica-apostólica romana

Según la doctrina oficial católico-romana, se ejercen de forma “piramidal” ubicando los poderes en el vértice superior de la pirámide. Ello se debe a que el Papa es considerado como el sucesor de Pedro y el Vicario de Cristo en la tierra. Esto, se supone, tiene como base bíblica Mateo 16:16-18 y Juan 21:15-17: “Jesucristo le encomienda el cuidado de apacentar al común de los fieles sin excepción, figurados por las ovejas y por los corderos. Porque San Pedro fue establecido por estas palabras cabeza universal de toda la Iglesia, y el pastor de todo el ganado.”
Leon-Dufour explica :

“A partir de este texto, junto con Mateo 16:19, el concilio Vaticano I definió en 1870 la autoridad de Pedro sobre los demás apóstoles y la sucesión en este primado a lo largo de los tiempos.” Sin embargo añade: “Desde el punto de vista exegético, que es nuestro, este texto no basta por sí solo para fundamentar la afirmación conciliar…”

Existen una serie de preguntas con respecto a este punto de vista:

  1. ¿Estuvo Pedro en Roma alguna vez? No lo sabemos con seguridad. Sin embargo, cuando Pablo escribió su epístola a la iglesia en Roma ¿por qué dirige saludos exclusivos a veintisiete personas diferentes pero no menciona a Pedro en absoluto? Sería una extraña omisión si Pedro era la cabeza suprema de esta congregación.
  2. Los otros discípulos también recibieron “las llaves del reino de los cielos” (Mateo 18:18).
  3. Que le hayan cambiado el nombre a Pedro no es prueba de que ahora sea Papa. Jesús también cambió los nombres a otros apóstoles también (Marcos 3:16-17; Juan 1:42).
  4. La iglesia católica siempre pone primero el nombre de Pedro primero en la lista cuando se refiere a los Doce. El Nuevo Testamento no lo hace, colocando a otros antes que Pedro en varias ocasiones (Juan 1:44).
  5. Pablo habló de los que eran considerados como “columnas” de la iglesia y nombró en orden a Jacobo, Cefas y Juan. Pedro era un líder importante pero está claro que no era la cabeza de todos.
  6. Pablo trabajó independientemente de Pedro y nunca menciona que estaba sometido a Pedro como cabeza sobre todos. Pablo realmente reprendió a Pedro cara a cara (Gálatas 2:11-14).
  7. En ninguna parte y en ningún texto del Nuevo Testamento hay evidencia del oficio del Papa.

Juan cierra su Evangelio asegurándonos que el mundo entero no podría contener todos los libros que se escribieran sobre la vida de Cristo.
Los cuatro Evangelios no son “Vidas de Cristo”, sino más bien cuatro retratos diferentes de Jesús, cada uno con un énfasis diferente. Sería imposible, dice Juan, escribir toda su vida. ¡En verdad el Evangelio continua como un testimonio de Cristo en las vidas de los creyentes durante todos los siglos!
El hecho de que Pedro haya sido claramente perdonado y se le hayan dado nuevas responsabilidades, que llegaban al apostolado a pesar de su total negación del Señor, puede dar una esperanza genuina a los cristianos de hoy cuando sientan que han negado a Jesús y que eso es imperdonable. El no pide otra cosa que nuestro arrepentimiento y amor.
La predicción del v. 18 fue reclamada por la tradición como algo que se cumplió en el hecho de que Pedro fue crucificado cabeza abajo. Pero esa tradición no se ha confirmado de manera firme y puede ser una inferencia de este pasaje. Al decir que Pedro glorificaría a Dios en su muerte, Juan lo ve como siguiendo el ejemplo de Jesús (v.19).
Al final de la historia, Pedro sufrió una derrota ignominiosa alrededor de una fogata ante una sirvienta. Aquí, alrededor de otra fogata, Cristo tiernamente habla con el discípulo apenado y arrepentido.
 

Punto de reflexión

Aquí encontramos una invitación para nosotros también:
Salmo 34:8 “Gustad y ved que es bueno Jehová.”
Juan 1:39 Jesús dice: “Venid y ved.”
Juan 21:12 Jesús dice “Venid, comed.”
Apocalipsis 19:9 “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero.”
 

Desarrollo del estudio

  1. ¿Por qué Pedro y los discípulos se dedicaron nuevamente al oficio de la pesca?
  2. ¿Cuál fue el resultado de su trabajo como pescadores? ¿Por qué?
  3. ¿Por qué razón se apareció Jesús a sus discípulos cuando estaban pescando? (vs. 3, 5, 15-19)
  4. ¿Por qué Jesús les pregunta si tenían algo para comer? (vs. 5, 9-13)
  5. ¿Por qué Jesús le pregunta tres veces a Pedro si lo ama? (vs. 15-17?
  6. ¿Qué petición le hace Jesús a Pedro después de responder que sí lo ama?
  7. ¿Qué mandamiento dio Jesús a Pedro después de haber sido restaurado por Jesús? (vs. 19, 22)
  8. ¿Por qué Jesús le preguntó a Pedro: “me amas más que a estos”?
  9. ¿Por qué Jesús no abandonó a sus discípulos que lo abandonaron a la hora de su muerte (con Pedro juraron que hasta su vida darían por él si era necesario)?
  10. ¿Por qué razón Jesús guisó comida para comerla con sus discípulos?
  11. ¿Qué significado tienen las palabras “apacienta mis corderos u ovejas”?